Seguir navegando
Embarca atraído por un ansia inexplicable, seducido por las suaves ondas, movido por un motor interno que lo empuja a seguir navegando entre la brisa del mar. Seguir navegando aunque se estrelle con las afiladas rocas, aunque se sienta cada vez más arrastrado por la corriente, entre sirenas que intentan atraparlo con sus abrazos y le arañan el cuello y la cara. Seguir navegando sin rumbo, sin detenerse, internarse cada vez más en lo profundo del océano, océano simple, sin elecciones, agua por todos lados, cualquier rumbo da lo mismo, pararse o continuar es indiferente y sentirse cansado no importa.



0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home