08 octubre 2007

Desenlace

Estoy muy cansado, casi sin fuerzas para escribir, sin embargo no me arrepiento de haber emprendido esta aventura. En ella demostramos nuestro vigor, espíritu solidario y coraje, enfrentándonos a la muerte. Aun sabiendo del peligro no dudamos en correr riesgos y, aunque a veces la situación se volvió contra nosotros, no nos quejamos sino que aceptamos la voluntad de la providencia, decididos a hacer todo lo que pudiéramos hasta el final.
Me gustaría poder contar alguna historia sobre la fuerza, la resistencia y el valor de mis compañeros que conmoviera vuestros corazones, que estas pocas líneas y nuestros cuerpos muertos la cuenten por mí.