05 octubre 2007

Misión

Compañeros, se nos ha encomendado la difícil pero honrosa labor de traer la guerra a estas tierras. Recordemos todos que debemos lealtad a quien nos paga y esta tarea ya fue realizada con éxito en el pasado para nuestro señor Pimentel. Así es que nuestra obligación es cumplir con este deber. Podremos caer muchos en el camino, lo que sí no podemos dejar de cumplir nuestra misión. Y si uno solo queda con vida, ¡la cumplirá por todos nosotros!