14 agosto 2007

Nublado

Hoy amanecí tan gris como el día. Me desperté echando de menos muchas cosas que existieron en momentos y lugares determinados y nunca más volverán. Me preparé un café, tan oscuro, espeso y triste como mi ánimo, que finalmente dejé a medio terminar - como el resto de mis tareas eternamente pendientes - y, mientras desayunaba, mil pensamientos estúpidos golpearon mi cabeza. Antes de salir me miré en el espejo sin reconocerme, casi odiándome - maldito imbécil - y monté en el coche con el cuerpo aún dolorido por las hostias de la realidad.

Cuando llegué al trabajo sonaban en la radio las canciones más tristes del pop español y entonces deseé hacerme invisible, que nadie me hablara, que el teléfono no sonara con más problemas, perderme en mi código y que la mañana pasara lo antes posible. Hoy sólo tengo ganas de encerrarme en mi habitación con una botella de Breezer, apagar las luces, poner música y no pensar en nada.

3 Comentarios:

Blogger Andrea escribió...

te pasa algo?

jooooooossssssssssss

8/14/2007 7:08 p. m.  
Blogger ChiLLiDo escribió...

Nada, tranquila. Son estos cambios de tiempo que acaban conmigo. ¿Me estaré quedando sin pilas? :(

8/14/2007 7:58 p. m.  
Anonymous Anónimo escribió...

Esperemos que la cena mejicana te anime :D y sino te animamos nosotros :P

8/14/2007 8:42 p. m.  

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