27 junio 2008

Sonrisa, sueño y esperanza

Mi peor enemigo soy yo mismo pero con cada éxito gano la confianza suficiente para seguir aprendiendo de mis fracasos. Kant dijo que el hombre ha recibido tres dones de Dios; la sonrisa la había perdido y el sueño me lo has quitado, déjame al menos un poco de esperanza.