15 enero 2008

Una masa enorme...

"...zozobraba bajo el agua. Para no perderse el espectáculo de su agonía, el Nautilus descendía con ella al abismo... El puente estaba lleno de sombras oscuras que se agitaban. El agua subía y los desgraciados se lanzaban a los obenques, se arrastraban a los mástiles, se retorcían en el agua. Era un hormiguero humano sorprendido por la invasión del mar... El enorme buque se hundia lentamente, mientras el Nautilus le seguía espiando su caida. De repente se produjo una explosión... el desafortunado navío se hundió con mayor rapidez, y aparecieron ante nuestros ojos sus cofas, cargadas de víctimas, luego sus barras también con racimos de hombres y, por último, la punta del palo mayor. Luego, la masa oscura desapareció, y con ella su tripulación de cadáveres en medio de un formidable remolino. Me volví hacia el capitán Nemo. Aquel terrible justiciero, verdadero arcángel del odio, continuaba mirando. Cuando todo hubo terminado, el capitán Nemo se dirigió a la puerta de su camarote, la abrió y entró, seguido por mi mirada. En la pared del fondo, debajo de los retratos de sus héroes, vi el de una mujer joven y los de dos niños pequeños. El capitán Nemo los miró durante unos instantes, les tendió los brazos y, arrodillándose, prorrumpió en sollozos."